top of page
Send to Device
Envía esta historia a tu dispositivo kindle vinculado
¿Aún no ha conectado una cuenta? De clic aquí


l 44 min • Ficción, Terror, Misterio, Suspenso, • Ilustraciones: No • Idioma: Español • 22 páginas
Hay ciertos temas de interés absorbente, pe ro demasiado horribles para ser objeto de una obra de mera ficción. Los simples novelistas deben evitarlos si no quieren ofender o des agradar. Sólo se tratan con propiedad cuando lo grave y majestuoso de la verdad los santifi can y sostienen.

Hay ciertos temas de interés absorbente, pe ro demasiado horribles para ser objeto de una obra de mera ficción. Los simples novelistas deben evitarlos si no quieren ofender o des agradar. Sólo se tratan con propiedad cuando lo grave y majestuoso de la verdad los santifi can y sostienen.

Hay ciertos temas de interés absorbente, pe ro demasiado horribles para ser objeto de una obra de mera ficción. Los simples novelistas deben evitarlos si no quieren ofender o des agradar. Sólo se tratan con propiedad cuando lo grave y majestuoso de la verdad los santifi can y sostienen.

Hay ciertos temas de interés absorbente, pe ro demasiado horribles para ser objeto de una obra de mera ficción. Los simples novelistas deben evitarlos si no quieren ofender o des agradar. Sólo se tratan con propiedad cuando lo grave y majestuoso de la verdad los santifi can y sostienen.

Hay ciertos temas de interés absorbente, pe ro demasiado horribles para ser objeto de una obra de mera ficción. Los simples novelistas deben evitarlos si no quieren ofender o des agradar. Sólo se tratan con propiedad cuando lo grave y majestuoso de la verdad los santifi can y sostienen.

La imagen de Edgar Allan Poe como mórbido cultivador de la literatura de terror ha entorpecido en ocasiones la justa apreciación de su trascendencia literaria. Ciertamente fue el gran maestro del género, e inauguró además el relato policial y la ciencia ficción; pero, sobre todo, revalorizó y revitalizó el cuento tanto desde sus escritos teóricos como en su praxis literaria, demostrando que su potencial expresivo nada tenía que envidiar a la novela y otorgando al relato breve la dignidad y el prestigio que modernamente posee.
bottom of page